El agridulce sueño de tener una vivienda propia

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La Lonja de Propiedad Horizontal recibe cerca de 30 quejas mensuales por el no cumplimiento de aspectos técnicos.

El sueño de Luis Barrios de tener una casa propia se ha convertido en un “verdadero dolor de cabeza”. Durante varios años estuvo trabajando para poder cumplir esta meta y así fue como logró comprar uno de los apartamentos del proyecto Villas del Caribe, ubicado en el sector de Caribe Verde.

Con el pasar de los días, la ilusión aumentaba y solo esperaba el momento exacto para recibir su vivienda. Empero, su  gran anhelo empezó a desvanecerse poco a poco, debido a que el inmueble no cumplía con las condiciones ni los acabados que se habían pactado en el contrato.

Uno de los primeros problemas que debió afrontar fue con el servicio eléctrico. De su bolsillo debió sacar $2 millones para pagar la acometida y el medidor de luz, un gasto en el cual también incurrieron algunos de sus vecinos. A pesar de esto, no les han conectado el servicio energético individual. 

Barrios aseguró que la constructora canceló la factura de energía hasta hace dos meses, pero no ha respondido por dicho compromiso en las últimas semanas.

“Los dos últimos recibos han llegado muy caros y la constructora no ha pagado. Nos han insinuado que  nos hagamos cargo de eso, pero no nos corresponde. Nosotros pagamos por adelantado para que nos entregaran todos los servicios instalados”, expuso.

Otro de los problemas está relacionado con los tanques elevados, los cuales no fueron instalados. A los apartamentos solo les habilitaron los tanques subterráneos, lo que ha llevado a que se presenten daños constantes en las motobombas.

“Se han dañado casi 60 motobombas, ya van más de $30 millones gastados en arreglos y no nos responde nadie, nos ha tocado a nosotros cubrir esos gastos de la administración que pagamos”, añadió.

Otra queja de él y sus vecinos surge cuando llueve. Según expuso, hay “ciertos puntos” del parqueadero en los que queda el agua estancada por un largo tiempo.

Otra visión

El agua se ha convertido en una de las principales problemáticas en el conjunto Villas del Caribe. Así lo reveló su administrador, quien explicó algunos detalles relacionados con el funcionamiento del sistema en el lugar.

“Como no hay tanque elevado, cada vez que un propietario se baña la motobomba empieza a funcionar para sacar el agua de los pozos subterráneos.Esto hace que la motobomba en una hora prenda entre 12 o 30 veces y muchas veces se han quemado”, expuso el sujeto, quien pidió la reserva de su nombre.

Expuso que en el caso de que existieran los tanques elevados, las máquinas solo prenderían entre tres y cuatro veces al día, como sucede en otros conjuntos de la zona que no presentan este tipo de problemas.

Sobre el tema eléctrico, dijo que la constructora –mediante un contratista– comenzó a trabajar en abril y envió un comunicado informando que en 60 días estaría “todo normalizado con el tema de luz”. Aseguró que es la fecha y todavía no han terminado ni tienen una fecha estimada de cuando el consumo se le va a cobrar de manera individual a cada copropietario.

“Tenemos un recibo de $213 millones, correspondiente al consumo de agosto que no está pago a la fecha; en unos cuatro días está llegando otro cobro de consumo total del conjunto, la empresa contratista dice que no tiene la solvencia económica para cancelar el recibo”, dijo.

Indicó, además, que hace dos meses fue suspendido el servicio por “no pagar”, aun cuando este concepto viene englobado en el contrato con la constructora. Esta situación ha prendido las alarmas entre la comunidad, que no quiere volver a estar a oscuras por esta situación.

Habla la constructora

Factores externos a la compañía han llevado a que los apartamentos de esta urbanización hayan presentado problemas durante las últimas semanas.

Así lo aseguró Iván Rojas, director de obras de la constructora ACF S.A.S., quien explicó los contratiempos que han sufrido para cumplir con lo pactado en el contrato.

Indicó que no tuvieron un buen resultado con el primer contratista que se iba a encargar del sistema eléctrico. A esto se sumó la parálisis a causa de la cuarentena decretada por la Covid-19 y demoras por parte de la empresa Electricaribe.

Rojas expuso que buscaron a otra empresa que se encuentra trabajando y “aunque el sistema eléctrico ya está normalizado”, estaban a la espera de que arranque en pleno el nuevo operador del servicio de energía eléctrica para que cada propietario reciba su factura.

 “Los apartamentos se encuentran certificados, ellos cumplen eléctricamente y las redes cumplen porque están certificadas y Electricaribe ya avaló la conexión, pero cómo se metió el tema del empalme con la empresa nueva se ha atrasado, pero nada más es cuestión de que ‘prendan el interruptor’ y se les empiece a cobrar de manera individual”, expuso.

Indicó, además, que los parqueaderos solo se inundaron en una oportunidad  y que estuvo relacionado con un represamiento de agua lluvia por las basuras arrojadas por personas y procedieron a la limpieza de la zona para evitar otra emergencia.

Incumplimientos a lo pactado

Silvia Padilla Zárate, presidenta de la Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico, explicó que cuando las constructoras no cumplen con lo que está en los planos se puede configurar una estafa.

“Es un delito penal porque es una maniobra engañosa, como también se puede iniciar un proceso de responsabilidad civil contractual por el incumplimiento de lo ofertado, como también se puede Iniciar una reclamación ante la Superintendencia de Industria y Comercio porque eso lo regula el Estatuto del Consumidor, por publicidad engañosa”, dijo Padilla.

Aseguró que, en muchos casos, las licencias las modifican y las constructoras dejan en los reglamentos ciertos ‘micos’ que les permiten hacer modificaciones de áreas en cualquier momento.

Afirmó que por casos como esos, la Lonja viene recibiendo cerca de 30 denuncias mensuales y están brindando asesorías gratuitas a las personas sobre lo que deben hacer frente a los diferentes casos.

Señaló que los problemas más frecuentes son las violaciones de las normas técnicas colombianas, no cumplir con los parqueaderos de visitantes, no habilitar la rampa de minusválidos, así como por las áreas comunes y la venta de los parqueaderos de visitantes, entre otros.

Padilla también aseguró que “hay un cartel de personas que le trabajan a las constructoras para recibir los proyectos y dejarlos mal recibidos, porque detrás de esto se mueve mucho dinero”.

La entrega de zonas comunes

La Lonja de Propiedad Horizontal explicó que, en caso de no cumplirse la firma de acta de entrega de las zonas comunes, si los propietarios han recibido los bienes materialmente y están disfrutando de los mismos se entiende que se ha producido.

Además, si el administrador no quiere firmar el acta, se le podrá citar –como representante legal de la persona jurídica– a un centro de conciliación y arbitraje y en caso de que la instancia fracase se le podrá adelantar un proceso ante la justicia ordinaria por incumplimiento.

Señaló que de no indicarse el término de garantías de reparaciones locativas de los bienes comunes, se daría por hecho que es de un año para bienes muebles, un año para obras de acabados y 10 años para la estabilidad de la obra.

Resaltó que el término de la garantía legal empieza a correr a partir de la entrega del producto al consumidor, razón por la cual a los bienes comunes esenciales les comienza a partir de la entrega del bien privado y los bienes comunes no esenciales, a partir de la firma de acta de recibo.

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